El franciscanismo en Galicia: Ayer y hoy de su Patrimonio histórico

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JoSÉ Manuel García Iglesias, Catedrático de Historia del Arte, publica un libro que actualiza la información sobre el mundo franciscano en Galicia

La idea de realizar este trabajo surgió de hablar con el entonces guardián del convento de Santiago, padre Paco Castro, y con José Manuel Rey, director de EL CORREO GALLEGO. En el año 2014 se celebraba el 800 aniversario de la venida de Francisco de Asís a Santiago, en base a eso les propuso a ambos hacer una serie de artículos dominicales.

Más que una serie de reportajes…

El trabajo resultó bastante complejo. Por una parte, estaban los artículos de tres páginas publicados en EL CORREO GALLEGO, por otra, en la página web de este diario salían con más extensión y una amplia galería de fotos; y se complementaba con microespacios en Radio Obradoiro y en Correo TV. Fue un total de treinta y tres entregas que se publicaron y emitieron semana a semana.

¿De qué forma lo llevó a cabo?

Empezamos por la difusión, y al tiempo que se hacía esta, lógicamente, hubo que realizar la investigación pertinente para poder divulgar. Después, vino otra etapa que consistió en darle una última forma a todo ese material trabajado en 2014 a lo largo de los dos años siguientes. Se introdujeron las citas necesarias, se encontraron algunas cosas que en la previa no había tenido conocimiento de ellas. En esa revisión de los años 15 y 16 el libro quedó más o menos completado.

¿A qué público va dirigido?

Intenté dirigirlo a todo el mundo, tanto es así, que el libro está pensado para poder ser parcelado. A quien le interese la zona de Viveiro, hay un capítulo dedicado a esa zona, así como a Ourense, a Monforte, a Pontevedra… Ese interés por lo local que hay en todas partes, que es absolutamente natural, creo que esta obra en buena medida lo cumple. De alguna forma, complementa a otras miradas que ha habido respecto al mundo franciscano, en la historia del arte, en la historia en general, y actualiza en el sentido de decir como está este patrimonio.

Una gran parte se centra en la ciudad de Santiago, ¿es lo más importante?

Fue un proyecto que nació en Compostela, que tuvo una parte de desarrollo en esta ciudad muy importante, porque de las 499 páginas de que consta este libro, 126 se dedican a la ciudad del Apóstol, y no sólo a lo que son los referentes principales del franciscanismo como el convento de los franciscanos, la orden tercera, el mundo de las clarisas o San Lorenzo de Trasouto, va mucho más allá, a otros lugares como el Hospital Real, la universidad, a la cofradía de Ánimas… los hemos ido recorriendo y sistematizando en esta publicación para que se viese el volumen de franciscanismo que hay en Santiago en primer lugar y en la generalidad de Galicia.

¿Qué aporta o aportó el franciscanismo a Galicia?

Hay que entender que detrás del franciscanismo hay muchas ramas, por una parte, está la orden de franciscanos menores que es la más reconocida, por la parte femenina, están las clarisas; hay capuchinos en A Coruña y Vigo, hubo alcantarinos en Monforte, pascualinos en la zona de las Rías Baixas, hay concepcionistas en la zona de Mondoñedo, es decir, son varias y todas tienen como tronco común lo que es la figura de san Francisco de Asís. Aportándonos una riqueza artística e histórica que comienza en la Edad Media, en el siglo XIII, llega hasta hoy y ha dejado un patrimonio impresionante a lo largo de Galicia, con referentes como puede ser Herbón, que todos lo conocemos y entendemos como cuna del mundo misionero. Y está Santiago, que es capital de una provincia que llegó a ocupar prácticamente la tercera parte de España.

Y el origen de este franciscanismo ¿es realidad o leyenda?

Es una historia que está recogida en Las florecillas de San Francisco, una obra publicada bastante tiempo después de la muerte del santo de Asís. Hay que reconocer que en textos anteriores como es en Buenaventura no aparece esta venida a Santiago. Pero de lo que no hay duda es que el franciscanismo llegó a Galicia en tiempos de San Francisco y se realizaron las primeras fundaciones en lugares como Santiago, A Coruña y Ourense.

En una entrevista a EL CORREO GALLEGO, usted afirmó que “tardaríamos mucho más que toda una vida en contemplar la ciudad de Compostela. Llevo toda mi vida más o menos relacionado con Santiago, intentando entenderlo”. ¿Cuánto tardaríamos en conocer la huella franciscana en Santiago con este libro?

Mucho tiempo y poco al tiempo. Es decir, depende de lo que se dedique uno a esto. Yo aconsejaría a los compostelanos que viesen los espacios que en esta obra se recomiendan. Que los mirasen con unos ojos que se encontrasen con el franciscanismo. Por ejemplo, la gente entra en la iglesia de San Fructuoso, como se llama hoy en día, y no ve que hay un retablo de los más importantes que está dedicado a san Francisco. Si uno va a buscar esa huella la encuentra y este libro te puede ayudar a eso, incluso a como los franciscanos lideraron ese movimiento del Vía Crucis que nos llevaba hasta el Pedroso; otro que estaba entre la puerta de San Francisco y San Paio do Monte, que es un lugar emblemático con una pequeña capilla ligado a la leyenda de la llegada del santo de Asís y muy interesante desde el punto de vista franciscano.

Dígame aquello que no podemos dejar de ver in situ de este patrimonio.

Hay muchas cosas que son fundamentales. Yo me quedaría, porque es el punto de partida, con el convento de San Francisco de Santiago. Quizás por esa manera de estar en la topografía de la ciudad, en donde en buena medida la avenida de Juan XXIII con la calle de San Francisco dejan semienterrada la puerta de la iglesia, pierde parte de su grandeza. Cuando uno entra en aquel templo, realmente, impresiona; el conjunto de claustros que tiene ese espacio son muy bellos; el que tenga un museo de Tierra Santa es algo único en España. En definitiva, es una joya de una corona muy grande. Hay que decir que todo aquello que tiene de grandeza, de arte, el mundo franciscano lo tiene de puertas para fuera, en su vida íntima los frailes son muy austeros. Nada tiene que ver una celda franciscana con un templo franciscano. Son dos mundos diametralmente opuestos.

Le voy hacer una proposición. De esta riqueza artística en el contexto del franciscanismo, muchos elementos se pueden apreciar con un simple paseo, otros hay que buscarlos. ¿Estaría bien hacer una ruta, una visita guiada, para conocerlos?

Creo que es una magnífica propuesta. San Francisco está en muchos lugares de Santiago, merece la pena conocerlos. En el fondo sería hacer más popular, más sintético, más didáctico lo que son las 123 primeras páginas de este libro, porque ahí ya existe un orden para apreciar este patrimonio.