Manual para Guardianes

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En este enlace puedes bajarte el PDF completo: SGFE_Manual_Guardianes_2019_ES

A Continuación te presentamos algunas ideas destacadas del manual para ir trabajando poco a poco, en comunidad y también en los grupos y en la parroquia para todos aquellos que tienen alguna responsabilidad sobre otros o sobre alguna tarea:

AREA ESPIRITUAL

3.1. “Hoy la santidad fraterna funciona más que la santidad personal”

Ser Guardián es una vocación dentro de la vocación. Has de reconfigurar tu propia identidad franciscana para un servicio de tiempo completo.

3.2. Los roles de Guardián o Ministro encuentran su significado evangélico en la referencia al servicio y cuidado de los hermanos.

El término servicio enfatiza la dimensión de minoridad,

El cuidado enfatiza la dimensión de la atención y custodia. “Y confiadamente manifieste el uno al otro su necesidad, porque la madre cuida y ama a su hijo”

La actitud de la madre que “cuida y ama “ es el modelo de ese cuidado y custodia de los hermanos que el Guardián está llamado a ejercer, consciente de que su ministerio es ser un siervo de los hermanos, como dice Francisco a los ministros: “… que los ministros sean siervos de todos los frailes»

 

3.3. El servicio de Guardián es una buena oportunidad para el crecimiento personal. 

Estar disponible para desempeñar este papel no debe ser una obediencia pasiva, que acepta por virtud y “soporta” la tarea hasta que el término expire. De hecho, es importante «elegir» ser un Guardián, …con entusiasmo.

3.5. Fundamental la oración para obtener del Señor la fuerza para realizar un servicio según el Evangelio, la oración para discernir y comprender cuáles son las decisiones correctas que se deben tomar, la oración por los hermanos confiados a su cuidado, conscientes de que es la gracia de Dios la que actúa en nosotros.

 

4. ÁREA JURÍDICA

4.1.   Los Ministros y los Guardianes ejerzan humildemente su servicio de la autoridad; dóciles a la voluntad de Dios, en el ejercicio de su función, velen por los hermanos como hijos de Dios que son; y promuevan su obediencia voluntaria con respeto a la persona humana

“velar por los hermanos” (el concepto de “custodia” o “solicitud” es muy estimado por San Francisco para indicar la tarea de los hermanos que están encargados de otros hermanos)

La principal incumbencia del Guardián es, de acuerdo con el derecho común y el propio de la Orden, fomentar el bien de la fraternidad y de los hermanos, velar cuidadosamente sobre la vida y la disciplina religiosa, dirigir la actividad y promover la obediencia activa y responsable de los hermanos en espíritu de verdadera fraternidad (((Cuando las visiones son diferentes o incluso opuestas, como se puede procurar el bien común? oración? tiempo? madurez para ceder? ))))

Obediencia “activa y responsable … en espíritu de verdadera fraternidad”. Espiritualidad de comunión de la que el Guardián es un servidor.

Los Guardianes no asuman ni los Ministros les impongan cargos que les impidan el debido cumplimiento del oficio que tienen encomendado. Esta indicación proviene de la conciencia saludable de que nadie es “superhombre”: ¡para hacerlo, el Guardián debe tener el tiempo y la energía necesarios!

“el Guardián rige la Casa con autoridad ordinaria él solo o con el Capítulo local”. Esto significa que  algunas  decisiones  pueden ser  tomadas  por el guardián desde su propia autoridad,  mientras que otras necesitan el consentimiento del capítulo local.

4.11. Aun cuando el derecho no exija el requisito de pedir consentimiento o consejo, los Ministros y los Guardianes, en asuntos concernientes a la fraternidad, escuchen de buen grado a los hermanos y, aunque en estos casos la decisión les compete a ellos, no sean fáciles en desoír el parecer concorde de los hermanos. “Obediencia” del Guardián mismo a la voz de la fraternidad, expresada por la mayor parte de las opiniones de los hermanos.

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  1. ÁREA FRATERNA

§1 Los Ministros y los Guardianes, en estrecha unión con los hermanos a ellos encomendados, esfuércense por construir la fraternidad «como familia en Cristo» (((Qué elementos definen una familia??))), en la que por encima de todo se busque y ame a Dios.

§2 A fin de promover una obediencia responsable y activa, los Ministros y los Guardianes escuchen la opinión de los hermanos, uno a uno o reunidos; incluso recábenla y foméntenla, quedando, sin embargo, siempre a salvo su autoridad de decidir y de ordenar lo que deba hacerse.

§3 Presten de buena gana los hermanos su ayuda a los Ministros y a los Guardianes, a quienes se ha impuesto una carga mayor, manifiéstenles sus opiniones y lleven a la práctica sus decisiones con espíritu de fe y de todo corazón. ((la meta no es el apoyo mutuo, sino el seguimiento de Cristo)).

 

La meta del Guardián no es promover una vida pacífica de fraternidad, sino una vida evangélica, “ en la que por encima de todo se busque y ame a Dios”.

el objetivo de la comunidad no es la vida tranquila, sino una vida evangélica.

..porque la obediencia evangélica es posible solo si ambos realizan bien su tarea. (El guardián disponer y el hermano obedecer)

5.3. El Guardián, a una con los hermanos, organice debidamente en Capítulo local la vida doméstica, a fin de ir creando una fraternidad verdadera, real e íntima.

5.4. la fraternidad elabore un “Proyecto de vida fraterna”, que debe prepararse en el capítulo local, bajo la dirección del Guardián.  Aquí no hay indicaciones explícitas para la elaboración de un Proyecto de vida fraterna, que requeriría mucho espacio. Puede consultarse al menos en el documento de la Orden sobre la formación permanente, (Roma 2008, 25-55. 25 EEGG 8. 26 EEGG 11 §1..)

5.5. “Incumbe al Capítulo local… determinar el tiempo y las demás circunstancias de la celebración eucarística y de la oración en común”. «Procuren los Ministros y los Guardianes que se dedique un espacio conveniente, incluso en común, a la lectura espiritual, sobre todo de la Sagrada Escritura”. La calidad de la oración de cada día depende del cuidado de todos los hermanos, por supuesto, pero también en este contexto el papel del Guardián es importante.

 

5.6. “el Capítulo de renovación de vida, en el que los hermanos traten de lo que les parezca necesario y útil para cultivar la vida religiosa de la Casa y para incrementar la caridad fraterna.”

5.7. Una de las tareas del Guardián es ser un buen organizador; “promover y dirigir todos los trabajos de la respectiva Casa.”

“su principal deber es unir y custodiar en fraternidad a los hermanos destinados a los distintos trabajos.” buena organización y eficiente división del trabajo deben servir para la comunión y para la vida fraterna.

5.8. El capítulo local será el lugar donde se llevará a cabo la distribución de los trabajos, así como el entorno adecuado para la verificación continua y el apoyo de las actividades de todos. El Capítulo ha de permitir que cada hermano comparta lo que está experimentando en su trabajo.

5.9. Fomentar la comunicación en la fraternidad es una tarea importante del Guardián a todo nivel.

Junto con este conocimiento de los eventos de la Orden, será importante promover también el conocimiento de los eventos de la propia fraternidad, por ejemplo, la razón de la ausencia temporal de algún hermano o lo que concierne a los propios frailes.  La comunicación es una premisa indispensable para la comunión fraterna y, por lo tanto, el Guardián debe prestar atención y facilitar la comunicación, para evitar que los frailes de la misma fraternidad ignoren las nociones importantes que les conciernen y que conciernen a los hermanos de la misma casa.

5.10. “clausura”:

5.12. relaciones “externas”: padres, parientes y bienhechores de los hermanos

Las necesidades de los individuos se combinan con aquellas de la fraternidad en su conjunto, la cual tiene que vivir con regularidad incluso cuando un hermano está temporalmente ausente. Este criterio también debe regular las ausencias del Guardián de la fraternidad: Si una necesidad urgente, la caridad cristiana o una evidente utilidad requieren que el Guardián o el Ministro provincial estén ausentes por largo tiempo, estas causas han de ser aprobadas por el Ministro superior respectivo. Y recuerden los que hayan de ausentarse que han de proveer de modo que los hermanos no sufran perjuicio o incomodidad alguna por tal ausencia.

5.14. Relación entre el Guardián y su Vicario: colaboración fraterna. Una conversación franca y sincera entre el Guardián y el Vicario.

La relación con el Ecónomo, además de ser una relación de trabajo eficiente, también debe ser una relación fraterna, porque el Ecónomo es un fraile de la fraternidad.

5.16. La relación entre el Guardián y el Ministro Provincial. colaboración, cada una a su propio nivel. Principio de subsidiariedad: no es necesario recurrir al nivel más central cuando se puede abordar una cuestión en el nivel más local. Los problemas deben abordarse y posiblemente resolverse dentro de la fraternidad sin recurrir al Ministro.

Los hermanos que viven en Casas filiales pongan sumo interés, según sus posibilidades y circunstancias, en participar en el Capítulo local de la Guardianía y reúnanse con frecuencia entre ellos y con los hermanos de la Guardianía para orar juntos, para gozar de la fraternidad y para dialogar sobre la propia vida y trabajo, a tenor de los Estatutos particulares.

donde normalmente el Guardián estará presente para una comida con ellos o por un momento del día. La regularidad de esta presencia permitirá a los hermanos de la casa filial percibir la cercanía del Guardián no solo en momentos excepcionales, sino también regularmente durante todo el año.

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  1. ÁREA DE FORMACIÓN / ANIMACIÓN

6.2. Una primera sugerencia es identificar,  en un capítulo local al comienzo del trienio, un “día semanal” dedicado especialmente a la fraternidad.  Un tiempo semanal en el que el Guardián sepa que puede proponer las fechas de la fraternidad, sin la dificultad de tener que buscar una fecha posible para todo el mundo cada vez.

En ese medio día semanal, una vez puede proponer el capítulo, una vez más el retiro mensual, otra vez una lectio, otra vez una recreación y otra vez ninguna iniciativa ..  saber cuándo es posible tener tiempo suficiente para un evento de fraternidad. De esta manera, el Guardián podrá proponer, al comienzo del año, un calendario de eventos de fraternidad, que permitirá a todos planificar las otras actividades.

6.3. Una tarea del Guardián es actuar como un enlace entre las propuestas formativas de su Provincia o Entidad y la fraternidad local, a los Ministros respectivos”

6.4. incumbe a cada hermano, y en primer lugar al Guardián, la obligación de procurar que la vida ordinaria de la fraternidad impulse la acción formativa.

§3  la formación permanente es echa por la vida ordinaria más que por iniciativas extraordinarias. El cuidado en la calidad de la vida ordinaria es el verdadero trabajo de la formación permanente.

6.5.  mediante el Capítulo local, días de retiro, retiros anuales, coparticipación de la palabra de Dios, revisiones periódicas de vida, recreo común, reuniones fraternas, jornadas de estudio, entrevistas personales con cada hermano, etc.

6.6.  acompañamiento. Los Guardianes pertenecen a la categoría de “acompañantes”,

§1 El ministerio del cuidado espiritual (cf. Rnb 4, 6)

 

y de la custodia fraterna (cf. Rnb 5, 1) de la comunidad y de cada uno de los hermanos y candidatos, ejérzase de manera continuada y no sólo por los Ministros sino también por todos los hermanos, especialmente por los Guardianes

6.8. Con respecto a la tarea específica que tiene el Guardián de cuidar la profundización de la espiritualidad franciscana en fraternidad:

EEGG Artículo 1 Procuren los Ministros y los Guardianes que cada hermano tenga un ejemplar de la Regla y del Testamento de San Francisco, así como de las Constituciones y de los Estatutos generales.

EEGG Artículo 2 §1 Cada semana, a ser posible, léase en la fraternidad al menos una parte de la Regla o del Testamento de San Francisco. Al final de la lectura, lea el Guardián la exhortación y la bendición del Seráfico Padre.

§2 se lean y se expliquen en la fraternidad, en diálogos comunitarios, los Escritos de San Francisco, las Constituciones generales y los otros documentos emanados por el Capítulo general o por el Capítulo provincial para interpretar y adaptar mejor la Regla.6.9. el Guardián se encargará de promover un estilo de vida ecológico, en las elecciones diarias de la vida fraterna (energía, alimentos, transporte, residuos, uso del agua, etc.), actuando en colaboración con el Animador Provincial de Justicia, Paz e Integridad de la Creación.

6.10. Guardián en una casa de formación, con la delicada relación entre el Guardián y el Maestro de la formació

entre los valores que un joven fraile debe interiorizar, está el de reconocer y respetar el papel del Guardián.

ser educado y educarse para tener un Guardián.

El maestro de una casa de formación, junto con el coetus formatorum, es el responsable directo de la formación en la fraternidad y responde, como tal, ante el Ministro provincial.

en estrecha colaboración con el maestro, respetando la peculiaridad de la casa de formación y la responsabilidad formativa del maestro

Cuidar que el maestro esté libre de oficios o compromisos que le impidan dedicarse al programa formativo;

Sostener con ejemplos y palabras la responsabilidad formativa del maestro

Ejercer su cometido como miembro del coetus formatorum, si forma parte de él (cf. CCGG 140 § 2), bajo la dirección del maestro;

Fomentar formas de participación de los formandos en el Capítulo local como medio de formación

6.11gran cambio en los últimos 50 años: de un rol principalmente jerárquico y jurídico del Guardián, relativamente simple de definir, hemos pasado a una tarea de formación y animación que es mucho más compleja y exigente.

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  1. AREA ECONOMICA 7.1el voto de pobreza es parte de nuestra vida fraterna.

§1 Todos los hermanos usen el dinero de modo conveniente a los pobres y con responsabilidad solidaria para con la fraternidad, «como conviene a siervos de Dios y seguidores de la santísima pobreza».

§2 En el uso del dinero, los hermanos dependan absolutamente de los Ministros y de los Guardianes, no sólo en cuanto a los permisos que han de solicitar sino también en cuanto a la fiel rendición de cuentas del dinero recibido y gastado

§3 Eviten cuidadosamente los hermanos, y en especial los Ministros y Guardianes, toda suerte de acumulación, no perdiendo de vista las necesidades de los pobres

El principio establecido por las CCGG es que «en el uso del dinero, los hermanos dependan absolutamente de los Ministros y de los Guardianes”:

El capítulo local será el lugar apropiado para aclarar qué reglas prácticas se deben seguir: por ejemplo, cómo y cuándo se lleva a cabo la rendición de cuentas del dinero recibido y gastado, cómo los hermanos individuales reciben el dinero, etc. Estas reglas deben ser públicas, claras e iguales para todos los hermanos de la fraternidad.

7.2. La solicitud de dinero y la rendición de cuentas de los frailes deben hacerse al Guardián, no al Ecónomo. En este sentido, es importante aclarar con el Ecónomo las diferentes competencias, que son las claramente establecidas por nuestras CCGG, que establecen que el Ecónomo o Administrador de los bienes … lleve la administración de los bienes bajo la dirección y dependencia del respectivo Ministro o Guardián.

el del Ecónomo no es un oficio de gobierno y, por lo tanto, el Ecónomo no puede permitir el uso del dinero. Concretamente, será el Ecónomo el que maneja materialmente el dinero, él puede entregarlo a los frailes, administrar sus tarjetas de crédito, etc.; pero debe quedar claro para todos que el permiso no es otorgado por el Ecónomo, que es un administrador, sino por el Guardián, que tiene la autoridad para hacerlo.

7.3. La vida de comunión fraterna exige de los hermanos la unánime observancia de la Regla y de las Constituciones, un estilo similar de vida, la participación en los actos de la vida de fraternidad, sobre todo en la oración común, en la evangelización y en los quehaceres domésticos, así como la entrega, para utilidad común, de todas las ganancias percibidas por cualquier título

Es significativo que, junto con la oración, la evangelización y el trabajo doméstico se indique claramente que todo lo que recibe un fraile (en dinero o en otra forma) pertenece a la fraternidad.

De este modo, el salario, la pensión y todos los demás ingresos del fraile individual deben ir a la fraternidad. Cuando el Guardián ve que en su fraternidad esto no sucede, es su deber preciso pedir cuentas a los hermanos involucrados. Tendrá que hacerlo con discreción, con gran delicadeza, pero con igual firmeza; no podrá dejar que las cosas sigan así. Este es un punto esencial para nuestra vida y un deber moral del Guardián.

7.6. la rendición de cuentas del dinero recibido y gastado puede hacerse útilmente por el Guardián, como por todos los otros hermanos. De hecho, sería bueno que el Guardián muestre periódicamente a alguien (al Vicario, por ejemplo, o al Ecónomo) su propia lista de gastos, incluso si no tiene que pedir permiso. La utilidad de esta práctica es doble: por un lado, sirve para dar un buen ejemplo y para motivar a los frailes a hacer lo mismo, por otro lado, al Guardián no debe perder un hábito que tendrá que reencontrar, obviamente, cuando termine su servicio.

7.8. Entre las tareas económicas del Guardián también está el control de la administración de la casa, conducida por el Ecónomo, y la inserción en la agenda del Capítulo de una información periódica a los frailes sobre la administración loca

7.9. No podemos limitarnos a registrar los ingresos y gastos, sino que debemos intervenir con estrategias adecuadas para orientar nuestros presupuestos en un sentido más evangélico y fraternal, en consonancia con nuestra elección de vida.

El saldo de ingresos y gastos no es un evento del azar, que no depende de nosotros, sino que es el resuktado de nuestra opción de vid

  1. AREA ADMINISTRATIVA

  2. 8.1. La crónica, el archivo, la biblioteca y las obras de arte.

desígnese en cada Casa y en cada Provincia hermanos que redacten la crónica, que cuiden del archivo y que desempeñen otros cargos necesarios para la vida de la fraternidad

§2 Guárdense, protéjanse y provéanse con gran atención, de acuerdo con las necesidades de nuestro tiempo, las bibliotecas, sobre todo las más insignes e importantes. Lo mismo debe hacerse con los archivos, museos y obras de arte

Respecto al archivo de la fraternidad, será oportuno, al inicio del mandato, consultar al Archivista de la Provincia para conocer las indicaciones provinciales de los archivos locales. Normalmente, distinguimos un archivo económico (cuentas, facturas, documentos económicos) con el que el Ecónomo local trata, de un archivo propiamente dicho, con los documentos que tratan de la vida del convento, de las relaciones con la diócesis, con el Estado y otras entidades, etc

8.2. Elección de un secretario del Capítulo que redacta las Actas de los Capítulos locales

Así establecen los EEGG Art 243 §2: Las actas de cada reunión del Capítulo o del Discretorio han de ser consignadas en un libro especial por el secretario, designado en la primera sesión, y firmadas por él, una vez que hayan sido aprobadas. El libro ha de ser presentado al Visitador, tanto provincial como general, durante la Visita

8.3. Registros de misas

Incumbe al ministro provincial o a su delegado revisar cada año en todas las casas de la Provincia el registro de las limosnas para la celebración de las Misas (cf. can 958).

§1 El párroco y el rector de una iglesia o de otro lugar piadoso, donde suelen recibirse ofrendas para la celebración de Misas, han de tener un libro especial en el que tomarán diligentemente nota del número de Misas que se han de celebrar, de la intención, de la ofrenda entregada y del cumplimiento del encargo.

§1 Todo Guardián está obligado a presentar a su tiempo al Capítulo provincial y al nuevo Guardián el inventario de los muebles de la Casa y el del mobiliario sagrado de la iglesia, así como el balance de ingresos y gastos; este inventario y la relación económica deben ser firmados por el Capítulo local o por el Discretorio.

 

  1. ÁREA DE EVANGELIZACIÓN

9.1 Toda la Fraternidad, esto es, la Orden, la Provincia y la Casa, así como todo hermano, no vivan solamente para sí, sino que deben ser útiles a los demás, buscando tener con todos los hombres la misma comunión fraterna que ellos cultivan entre sí.

Como quiera que esta comunión fraterna, que se basa en la oración y en la penitencia, es el primer y preclaro testimonio en favor del Evangeli

 

Cuidar la calidad de nuestra vida no es solo una tarea “ad intra”, sino en la medida en que hace que nuestras fraternidades sean signos creíbles de vida evangélica, tiene también un gran impacto “ad extra”

Nuestra evangelización, incluso cuando se lleva a cabo por el hermano individual, es siempre una expresión de “toda la Fraternidad, esto es, la Orden, la Provincia y la Casa” que envía al individuo a una misión particular.

9.3. determínense por deliberación mutua en los Capítulos locales las actividades que han de asumir los hermanos, teniendo en cuenta las necesidades reales de los hombres, de la Iglesia, de la Orden y de cada uno de los hermanos, salvo, empero, la facultad de los Ministros y de los Guardianes de decidir y mandar qué obras hayan de acogerse y a qué hermanos hayan de encomendarse.

La competencia del Guardián se destaca nuevamente, sobre todo dentro del Capítulo local, de modo que éste se convierta en un lugar de discernimiento, para identificar de manera comunitaria “las actividades que han de asumir los hermanos”.

9.4. §1 Hágase la elección de cualquier trabajo o servicio en razón ya de la vida fraterna local y provincial, de la que ningún hermano debe eximirse, ya de las facultades de cada uno, de tal manera que el trabajo se asuma y se realice corresponsablemente en fraternidad, según las disposiciones de los Estatutos particulares.

Sigue siendo verdad que este discernimiento comunitario debe a veces enfrentarse a situaciones que no dependen de la Fraternidad local, como en el caso de hermanos que tienen asignaciones de nombramiento provincial o tareas diocesanas (definidor, párroco, formador, profesor, etc.) o tareas relacionadas a habilidades específicas que el hermano ha estado haciendo durante mucho tiempo en un campo determinado. En todos estos casos, el Guardián y la fraternidad no eligen o deciden realmente lo que debe hacer este hermano, sino que simplemente toman nota de las situaciones que lo involucran y que deben integrarse en la vida de la fraternidad.

La tarea específica del Guardián será, en estos casos, una vez más, crear vínculos de comunión para integrar verdaderamente las actividades de cada persona en la vida fraterna.

9.5. Una segunda consecuencia es la necesidad de desarrollar entre los frailes la capacidad de colaborar: si ninguna actividad es una “propiedad privada”, será importante aumentar la actitud para colaborar con otros y reconocer las muchas posibilidades de llevar a cabo servicios pastorales juntos

Cada vez que mostremos nuestra actitud de dedicarnos a la evangelización, con una colaboración alegre, daremos de inmediato un testimonio inconfundible del estilo franciscano.

9.6. La relación entre el Guardián y otros frailes con responsabilidad en el campo de la evangelización (por ejemplo los párrocos, los rectores de los santuarios y los líderes de las escuelas dirigidas por los frailes) también se inserta en esta perspectiva de colaboración convencida y fraterna. Esta es una cuestión a menudo problemática, cuya solución no necesariamente tiene que ser que las dos posiciones coincidan en una sola persona, para evitar conflictos. De hecho, esta solución puede a veces sobrecargar a un hermano, imponiendo dos servicios que requieren una dedicación y un compromiso a tiempo completo y con el riesgo de inducir una opción práctica, por la cual uno u otro de los dos compromisos es privilegiado.

La mejor solución parece ser la de la colaboración, que por un lado ve a un Guardián convencido de la importancia primordial del compromiso con la evangelización (parroquia, escuela o santuario) para toda la fraternidad y, por otro lado, ve al hermano responsable de una tarea específica que se siente miembro de pleno derecho de una fraternidad, hermano entre sus hermanos.

La perspectiva específica y característica del cuidado pastoral de una parroquia, escuela o santuario franciscanos será el hecho de que en el corazón de nuestra evangelización no solo hay un solo hermano responsable, sino una fraternidad de hermanos que “buscan tener con todos los hombres la misma comunión fraterna que ellos cultivan entre sí

documento: Enviados a evangelizar en fraternidad y minoridad en la parroquia, publicado en 2009 por la Secretaría General para la Evangelización,

https://www.yumpu.com/es/document/read/14863430/habeis-sido-llamados-a-la-libertad-ofm

y el documento Id y enseñad. Directrices generales para la Educación Franciscana publicado por la Curia 200

10. CONCLUSIÓN

En conclusión, cuando un fraile acepta el papel, la responsabilidad y el compromiso fraternal como Guardián de una comunidad, está casado con esa comunidad “como Cristo está casado con su Iglesia” (Cf Ef 5,25-32). El vínculo íntimo que debe existir debe estar enraizado en el amor fraternal que el Guardián tiene por su comunidad. De este amor fraternal, fluye el cuidado y la preocupación que el Guardián debe tener hacia cada fraile a su cargo, un amor y una preocupación “… como la madre tiene para su hijo” (cf Regla 6,8

Por lo tanto, la aceptación de este compromiso es un acto de humilde obediencia al Señor, que garantiza que cada hermano a su cargo, incluso aquellos que representan un desafío, deben recibir el mismo tipo de cuidado, guía y afecto, dado con compasión, comprensión, estímulo, corrección fraterna cuando sea necesario y, sobre todo, por el ejemplo, como se refleja en los Guardianes que viven de su propia vocación franciscana a diario.

Esta gozosa obediencia a su ministerio como Guardián debe convertirse en la característica esencial del ministerio de cualquier Guardián.