Nuevo gobierno provincial

La Provincia Franciscana de Santiago, reunida en Capítulo Provincial, ha elegido el pasado jueves 2 de mayo de 2019 a su nuevo Gobierno Provincial.

Ha sido elegido para el servicio de Ministro Provincial: Fr. Juan Manuel Buján García.

Ha sido elegido para el servicio de Vicario Provincial: Fr. Paco Castro Miramontes.

Durante la tarde se completó el equipo de trabajo con la elección de los Definidores:

.José González González

Natalio Saludes Martínez

Francisco Amigo Valle

Julio Gómez Chao

Capitulares reunidos en representación de todos los hermanos de la Provincia.

El Visitador General, Fr. Emilio Rocha, presenta a Fr. Juan Manuel Buján, Nuevo Ministro Provincial para los próximos seis años.

La Pro­vin­cia Fran­cis­ca­na de San­tia­go tiene doce comunidades, una en Salamanca y las demás en Galicia, aunque su territorio comprende también Asturias, León, Zamora y Palencia donde sirve a los monasterios de Clarisas y Concepcionistas y a la Tercera Orden y otros grupos.

Ade­más tiene hermanos sirviendo en las Mi­sio­nes de Ve­ne­zue­la, Ma­rrue­cos y Tie­rra San­ta.

El Ca­pí­tu­lo Pro­vin­cial es la Asam­blea que, cada tres años, se reúne para que todos los hermanos se encuentren, evalúen su vida y trabajo, su ta­rea pas­to­ral y evan­ge­li­za­do­ra y para programar el futuro en función de las nuevas necesidades y de su realidad en cada lugar.


Don Julián Barrio, ar­zo­bis­po de Santiago dijo a los her­ma­nos que este Capítulo es también “un acon­te­ci­mien­to ecle­sial: mi­ran­do a Cris­to y te­nien­do pre­sen­te el mun­do y la in­te­gra­ción en la co­mu­ni­dad cris­tia­na con­for­me a vues­tro ca­ris­ma. La pro­fun­da sen­ci­llez, con­ti­nua ora­ción y ca­ri­dad fra­ter­na han de ser la ur­dim­bre del Ca­pí­tu­lo que es siem­pre obra del amor de Dios”.

En su ho­mi­lía, el ar­zo­bis­po re­cor­dó el sig­ni­fi­ca­do del tiem­po de Pas­cua y dijo que “en este con­tex­to ce­le­bráis vues­tro Ca­pí­tu­lo que in­tere­sa no sólo a vo­so­tros, sino tam­bién a la Igle­sia y a la so­cie­dad, y que ha de ser una nue­va ma­ni­fes­ta­ción de Dios a los hom­bres y una pá­gi­na de es­pe­ran­za, vol­vien­do al he­cho cris­tiano fun­da­men­tal, iden­ti­fi­cán­doos con la per­so­na y la his­to­ria de Je­sús, y dan­do tes­ti­mo­nio de que el cris­tia­nis­mo es el modo más fas­ci­nan­te de vi­vir la pro­pia hu­ma­ni­dad como se re­fle­ja en el Cán­ti­co de las Cria­tu­ras”.