Aprobada la restauración del claustro del convento franciscano de Herbón

Tras la restauración del retablo mayor de la iglesia, a través de la Dirección Xeral de Turismo, el prior tiene confirmado que el proyecto para la rehabilitación del impresionante claustro del convento es uno de los dos de Galicia que el Gobierno del Estado, a través del Ministerio de Cultura, eligió para financiar con cargo a los presupuestos generales de este año. Fray Francisco Honrubia asegura que en ello tuvieron que ver las gestiones que hizo la Dirección Xeral de Patrimonio.

Para la elección pesó, según añade el prior, la antigüedad y singularidad del convento, que califica de «joya», pero también el hecho de que abre para las visitas, ya sea en grupos organizados o todas las tardes para los peregrinos que se alojan en el albergue que ocupa parte de las instalaciones del monasterio y que está gestionado por la Asociación Galega de Amigos do Camiño de Santiago (AGACS). En cuanto a las visitas, también cuenta con la colaboración de la Oficina de Turismo del Concello de Padrón.

Al mismo tiempo, el convento abrió una pequeña tienda en la zona de portería, en la que vende con autorización recuerdos religiosos y licores, entre ellos el de pimiento, elaborado en base a una receta de los propios frailes, además de mantecados, entre otros productos.

Mientras esperan comunicación de la obra de restauración del claustro, el prior ya avanza que tiene previsto concurrir a la convocatoria de ayudas del llamado 1,5 % Cultural para solicitar una para todo el edificio de cara a acometer la obra de mayor urgencia: la renovación de la cubierta, que está en muy malas condiciones. Estas ayudas están restringidas a espacios declarados bien de interés cultural y el convento lo es desde septiembre del 2013, lo que confirma lo que el prior ya aseguró, de que la catalogación como BIC sería beneficioso para el edificio.

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Biblioteca

Entretanto, el responsable de las dependencias monacales ya tiene otro anteproyecto en marcha, ya autorizado por Patrimonio, para convertir la que llaman como la «casa blanca», lo que antiguamente eran las cuadras, en una biblioteca para guardar los libros que tiene el convento en depósito. Con ello, el prior, que es abogado e ingresó en la Orden Franciscana cuando tenía 38 años, habla de que los objetivos se van cumpliendo poco a poco, pese a que lleven más tiempo del deseado. Entre ellos estaba también crear una comunidad estable en Herbón, que hace cinco años se quedó sin frailes después de seis siglos habitado, a raíz de los cambios en las casas franciscanas de Galicia, que supusieron el traslado de los dos únicos religiosos que estaban destinados hasta ese año en Herbón.

Ahora residen cinco frailes y, según cuenta el prior, dos de ellos estuvieron vinculados a las misiones en Marruecos, por lo que el convento vuelve a recuperar en parte su carácter de seminario que lo marcó durante tantas décadas.