Dos gemelos sirios explican cómo han acogido la vocación

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Horizontes que se abren y un camino por recorrer. Como alternativa, se podría hablar de dos caminos que se cruzan con vínculos tal vez más fuertes que la sangre. Los gemelos George y Johnny son originarios de Alepo, Siria, y son frailes estudiantes de la Custodia de Tierra Santa. Entre ellos, similitud no solo física, sino también en el empeño de cumplir la voluntad de Dios, a pesar de los desafíos de su país.

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Fr. JOHNNY JALLOUF, ofm
Custodia de Tierra Santa
“¿Cuál es el sentido de mi vida? Viendo todo esto, el trauma de la guerra, personas heridas, pérdida de familiares… Ante todo esto, me hago esta pregunta: ¿Cuál es el sentido mi vida? Porque sentía que el Señor tenía otros planes para mi vida.”

Criados en una familia cristiana, comprometidos en las actividades de la Parroquia San Francisco de Asís, donde es intensa la participación de los cristianos de Alepo, los dos hermanos buscaban su vocación, viviendo la santidad en la vida cotidiana. Johnny, que quería ser médico, fue el primero en manifestar su fuerte deseo de ser fraile franciscano. Mientras de George, que quería ser director de cine, rezaba en silencio, sintiendo la misma llamada.

Fr. GEORGE PAOLO JALLOUF, ofm
Custodia de Tierra Santa
“La Iglesia en Siria anima a las vocaciones, sobre todo en este tiempo de guerra. Vemos que la esperanza de la gente es muy grande, a pesar de la pobreza o la falta de lo necesario para vivir. Pero siempre está esa luz que ilumina y la gente conserva la esperanza, sobre todo porque debemos recordar que tras la cruz viene la resurrección.”

En su reciente exhortación apostólica, “Gaudete et Exsultate”, el papa Francisco indica las bienaventuranzas como “el documento de identidad del cristiano”. Un signo que florecía ya en el corazón de los gemelos. Una decisión de ir contracorriente respecto a lo que la sociedad considera normal, como indica el documento.

Fr. JOHNNY JALLOUF, ofm
Custodia de Tierra Santa
“A partir de las bienaventuranzas, el papa recuerda que hay esperanza. Jesús habla a los que lo escuchaban en la montaña, donde enseñaba las bienaventuranzas. Esto significa que podemos tener coraje, a pesar de la guerra. Sabemos que la Iglesia nos ofrece siempre su ayuda, de manera especial a los cristianos, pero en general a todos los sirios.”

Su entrada en el seminario se remonta a 2014, cuando la guerra en Siria ya había comenzado. Un escenario del que se esperaba agitación, desarmonía y falta de perspectias de futuro. Sin embargo, George y Johnny expresan su deseo de sentir la melodía y el ardor del Espíritu Santo. Como escribe el Santo Padre: “Santidad es audacia, valentía, impulso evangelizador que deja un signo en este mundo”. Incluso en los contextos más desfavorables, siempre hay esperanza y vida fecunda en Dios.