¿Dónde están hoy los franciscanos?

Alejandro López, responsable de juventud en la parroquia de Franciscanos Coruña, se ha encontrado con tres frailes, dos recién llegados a Coruña desde lugares muy lejanos y un tercero que abre a éstos las puertas de Franciscanos Coruña, en el Finisterrae de Europa. Les hace una entrevista para conocer y transmitir a sus jóvenes su testimonio de vida, y conocer las situaciones en que cada uno de ellos vive su vocación.

Paulius Vainiekis, nacido en Lituania, hace 50 años, cuando Lituania estaba bajo el régimen de la Unión Soviética. Hijo de padre creyente, ausente durante años por haber sido llevado a un Gulag de los comunistas. Su madre no era practicante porque el régimen no lo permitía pero buscaba a Dios.

Bahjat Karakach, nacido en Aleppo hace 42 años, de una familia armena que hace dos generaciones encontró paz en Aleppo. A la edad de 21 años ha tenido una fuerte experiencia de fe. Y poco a poco, durante 4 años ha madurado la idea de la consagración. A los 25 años llama a la puerta del convento de Aleppo para entrar franciscano.

Natalio Saludes, Nacido en el norte de Zamora hace 48 años, en una familia de agricultores. Su vocación surge en la rutina del trabajo diario, como una inquietud forjada en esa batalla entre los proyectos propios y la obediencia a un Dios que llama un día y otro también.

Alejandro: ¿Como surge una vocación en una familia que no puede vivir su fe?

Paulius: A mis 20 años, yo estaba en el ejército ruso, yo era ateo. Tras morir mi madre, mi única pregunta era por el sentido de la vida. ¿Por qué todos mueren?. Un mes después, el Señor vino a mí a través de un hombre ortodoxo que me ha dicho: “Tú crees en Dios”. Yo dije: “Dios no existe”. Él me dice: “no tengas prisa en decir que Dios no existe. Párate y verás que no hay futuro donde todos dicen que está la felicidad”. En este momento he visto la luz de Dios, he sentido la voz de Dios que me ha dicho ‘Soy yo’. He tardado 4 segundos y todo en mí ha cambiado. Tras esta conversación se ha iniciado una vida nueva para mí. Después de tres años he entrado en el convento, a los 24 años.

Alejandro: ¿Es posible sentir cerca a Jesús en Siria?

Bahjat: Hay muchos testimonios de personas que viven la presencia de Dios en su vida. Yo también he vivido una experiencia muy fuerte en la que Dios me ha dicho : “Yo estoy contigo, te protejo y te confío esta misión”. Era el 8 de noviembre de 2016 a las tres de la tarde, estaba rezando solo en la iglesia, recitando el rosario, sentado en el primer banco. En cierto momento me he levantado para caminar y pocos segundos después ha caído un misil en nuestra iglesia, justo donde yo estaba sentado. Yo podía haber muerto allí. He entendido que el Señor me ha traído a esta misión. Me ha dicho que El está presente. Lo he sentido como una protección y como una confirmación de mi misión.

Alejandro: ¿Cuántas personas habitan en la ciudad donde estáis y en qué porcentaje son católicos, no digo practicante, sino de tradición católica?.

Natalio. Coruña. 200.000 habitantes. 80%.

Paulius. Klaipeda. Cien mil habitantes. 80%.

Bahjat. Damasco. Hoy 8 millones. Menos del 5%.

Alejandro: ¿Que significa la presencia franciscana en una ciudad donde los cristianos son menos del 5%?

Bahjat: Significa mucho porque, es cierto que somos una minoría, pero, cualitativamente, somos una minoría muy activa. Tenemos una misión abierta a todos. Somos un signo de acogida, de ayuda moral y espiritual a católicos, y a no católicos y también a no cristianos. Nuestra iglesia está abierta a todos. Esto hace de nosotros un signo de paz.

Alejandro: ¿Qué puede aportar un franciscano a una ciudad como Coruña?.

Natalio. Los franciscanos optamos por seguir a Cristo desde la fraternidad y la minoridad. Son los dos pies sobre los que caminamos, vivimos y trabajamos. Y esto es lo que queremos llevar allí donde vamos. Sabemos que hoy es muy difícil ser creyente por uno mismo. Tantos objetivos personales, actividades, obligaciones familiares… centran a la persona en sí misma y llevan la fe al final de la lista de prioridades. Sólo la Comunidad nos hace fuertes y nos permite cuidar y crecer nuestra fe. Nuestro mayor reto hoy en todo lugar es construir familia, fortalecer la comunidad, parroquia, comunidad educativa, sociedad. La sociedad del bienestar te propone vivir bien dentro de tu casa y seguro dentro de tu ciudad y solo te exige, a cambio, pagar tus impuestos. El reto para nosotros, es construir una comunidad evangelizadora: que las personas individuales tengan responsabilidad sobre su comunidad, para cuidarse mutuamente y crecer todos a la vez, en edad y en fe.

Alejandro: Lituania ha salido hace 30 años de la ocupación soviética. ¿Qué heridas quedan en este pueblo?

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Paulius: Hoy nos queda el nihilismo que nos quiso dar aquella ocupación. Falta la esperanza, hay mucho alcoholismo. Un millón de lituanos han emigrado. Necesitamos llevar esperanza a las personas. Nuestro convento está en Klaipeda, un puerto como Coruña. Estamos allí para dar esperanza a la ciudad. No queremos ser más la ciudad de la cerveza, sino la ciudad de la esperanza. Tenemos un hospital para gente con cáncer, hemos construido un centro de esperanza. A la fiesta de la ciudad la llamamos fiesta de la esperanza. Mostramos que a través de la fe, de Jesús, se puede encontrar la esperanza, la verdadera alegría.

Alejandro: Si ser cristiano es tener esperanza. ¿Cómo es posible tener la esperanza de Jesús en un lugar como Siria?

Bahjat: Sin esperanza no podemos avanzar hacia delante. Aunque la guerra es una dura prueba, la fe es esperanza. Hoy mucha gente pregunta por qué Dios permite estos males. Pero nuestra sociedad continua conservando la esperanza. Somos, por naturaleza, muy creyentes; la mayor parte de la gente solo encuentra el sentido de la vida a través de la fe. Aunque, estos días, el miedo al terrorismo nos obliga a suspender actividades.

Alejandro. Los medios de comunicación no conocemos las historias de cada persona que forma parte de nuestras noticias. ¿Creéis que Dios responde de forma diferente a las personas de las distintas partes del mundo?

Natalio: Es difícil traer a cada realidad la realidad de las diversas iglesias del mundo. Tantas veces vivimos, en cada ciudad, tan inmersos en nuestra realidad, nuestros pobres, nuestros vecinos, nuestras tareas; que nos falta tiempo para compartir y conocer otras realidades. De modo que podamos compartir la oración, los recursos, los sueños, y así sentir en comunión todas las situaciones de la Iglesia. Esta semana las iglesias de Siria, Lituania y Galicia compartiremos testimonios y oración. Y sobre todo, abriremos vías de colaboración.

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Alejandro. Cristo propone a Francisco restaurar la iglesia. ¿Qué queda por reconstruir en esta iglesia hoy?

Paulius. La Profundidad de la fe. La gente conoce la tradición, pero falta el contacto personal con Dios. La fe es superficial en una gran parte de la gente, falta el encuentro personal.

Alejandro: ¿En qué se diferencia la Iglesia de Siria del resto de la Iglesia?

Bahjat: la particularidad de la iglesia en Siria es la diversidad de ritos. Hay muchas iglesias con tradiciones muy antiguas. Griegos católicos y ortodoxos, armenios, maronitas, caldeos, la comunidad siriaca y también la comunidad latina. Esto nos permite vivir, desde la aceptación y la comunión, todas las diferencias de la Iglesia.

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Alejandro: ¿Cómo es un día en vuestra vida?.

Bahjat: nuestra parroquia es muy activa. Yo paso las mañanas en el centro de emergencia, ayudas, medicinas, reconstrucción de casas destruidas. La tarde está dedicada a las actividades de la parroquia, niños, jóvenes, scouts, catequesis, espiritualidad. Siempre hay algo que hacer.

Paulius: Los días tienen su rutina, pero una rutina llena de actividad, una actividad evangelizadora. Trabajamos con los enfermos, es nuestro reto que las personas afectadas por el cáncer reciban el anuncio del evangelio. La rutina de evangelizar es cada día diferente.

Alejandro: ¿Qué proyectos quedan por delante?

Natalio. El proyecto que tenemos los franciscanos es estar, y escuchar. Queda por hacer aquello que los jóvenes y las familias y los pobres nos piden. Un franciscano, hoy, está para escuchar y confiar. Todos los proyectos y grupos abiertos en Franciscanos Coruña son el desarrollo de la inquietud de algún joven, de una familia, de un grupo, de los que duermen en la calle; ninguno nació de una mesa de reunión. Nosotros sólo hacemos que abrir las puertas y preparar los espacios; las personas saben que estamos para dar vida a su inquietud y construir los sueños que Dios les pone en su corazón.

Alejandro: Hay vocaciones hoy?

Natalio. En España muy pocas.

Paulius: En Lituania muy pocas.

Bahjat. Sí, en Siria hay vocaciones.

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Fr. Bahjat, Rector del Santuario de la Conversión de San Pablo, en Damasco, abraza al apóstol en Compostela.