Un misionero en el Amazonas agradece la acogida de Cañizares a los vicariatos de la selva peruana

El franciscano valenciano José Luis Coll, misionero desde hace siete años en Contamana, en la Amazonía peruana, ha agradecido al cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, “su acogida y ayuda, como la de un padre con sus hijos”, en referencia a la decisión del Arzobispo de asumir para la diócesis la ayuda misionera a los vicariatos apostólicos de San José del Amazonas y de Requena.

El misionero, natural de Ontinyent y de 65 años, ha destacado el “interés entusiasmado” que ha demostrado el cardenal, con quien se reunió en Valencia, por emprender este compromiso misionero en los vicariatos apostólicos, donde se integra Contamana, “enviando sacerdotes y religiosos a puestos de misión donde hacen falta”.

“La acogida que hemos sentido por parte del Arzobispo es fundamental porque en la soledad que sufrimos los misioneros, en ese aislamiento en la selva, nos fortalece mucho saber que hay muchas personas de buen corazón que nos tienen presentes”, ha comentado el franciscano, que se encuentra estos días en Valencia.

El Vicariato de Requena, de 82.000 kilómetros cuadrados de extensión, está dividido en 8 parroquias con una población de 150.000 habitantes y el de San José del Amazonas, con 155.000 kilómetros cuadrados, integra a 11 parroquias con 180.000 habitantes.

“Haremos llegar el mensaje del Papa a las parroquias de la selva”

Respecto al viaje apostólico del Papa a Perú, el misionero ha explicado que las parroquias de la selva, que no pueden desplazarse a los lugares que visita Francisco, han asumido el compromiso “de hacer llegar el mensaje del Pontífice, especialmente en Puerto Maldonado, que representa a toda la selva, “con graves problemas, muchos conectados con su encíclica Laudato Si’“.

Igualmente, la misión de los franciscanos en Contamana, situada en la Amazonía peruana junto al río Ucayali, facilitará material escolar a los niños de las familias con menos recursos de la zona gracias a un proyecto de la Fundación Ad Gentes del Arzobispado de Valencia financiado por la parroquia San José, de Ontinyent.

“En esta zona a muchas familias les cuesta mucho adquirir el material escolar, por eso la parroquia de la misión tiene un programa de apoyo a través de cual reciben cuadernos, lápices, pinturas e incluso zapatos, uniformes y prendas deportivas”, según el misionero, que ha señalado que la ayuda de la diócesis de Valencia “servirá para extender este programa especialmente a los caseríos que es donde más necesidad hay”.

Además, en los últimos seis años “hemos construido 191 viviendas en Contamana para familias sin recursos, proyecto que sigue en marcha con la colaboración de la ONG HESED Perú, de Carcaixent, una ONG de Madrid y la asociación Amigos de la Misión”.

“Ciudad solidaria” en la que las motos iluminan la pista de aterrizaje

Contamana es la capital de Ucayali, una de las dos provincias -junto con la de Requena- que conforman el Vicariato Apostólico de Requena. La localidad “tiene 70 caseríos a los que sólo se puede acceder a través del río Ucayali y sus afluentes, donde hay más necesidad”. Además, en Contamana “ha aumentado notablemente la población y muchos barrios alrededor del núcleo tienen cada vez más necesidades“.

Tal como relata Coll en su libro Cartas desde Contamana, en Perú es conocida como “la ‘ciudad solidaria’ porque tiene un aeropuerto pequeño que, cuando hay una emergencia, se da un aviso y todos los motocarristas y motoristas que pueden acuden para iluminar con sus vehículos la pista, de forma que la avioneta pueda aterrizar y evacuar a la persona o personas que lo necesiten”.

Artículo original y fotos de RD.