El tesoro oculto de la Biblioteca Franciscana de Compostela

Es uno de los grandes tesoros del convento compostelano de San Francisco, y sus responsables están haciendo un gran esfuerzo para ponerlo en valor y que los investigadores conozcan sus valiosísimos fondos.

Desde el siglo XIII, poco después de la fundación del convento de San Francisco se creó la Biblioteca Franciscana, que a través de compras y donaciones fue constituyendo un fondo que hoy en día ronda los 100.000 volúmenes.

Hay que tener en cuenta, según explica el responsable técnico de la Red de Bibliotecas Franciscanas de la Provincia de Santiago, Francisco J. Leira Castiñeira, que precisamente Compostela es la capital de esta provincia, y de ahí la importancia de la Biblioteca Franciscana, que no solo dio respuesta a las inquietudes culturales de los frailes que residían en el monasterio, sino que también desempeñó un importante papel en la docencia, cuando la institución se convirtió en colegio teológico en el siglo XVI, y posteriormente, tras la Desamortización, en Colegio de Misioneros de Tierra Santa, cuando llegó a contar con más de cien alumnos formándose en sus aulas.

La orden franciscana menor siempre tuvo un gran interés por la cultura, de ahí que desde el primer momento se tratara de formar una gran colección de libros, no solo teológicos sino también de estudios bíblicos, historia profana, artes o ciencias naturales convirtiéndose así en una de las más importantes de Galicia por la calidad y cantidad de sus fondos y por lo  escepcional de alguno de los ejemplares que en ella se custodian.

Entre ellos, Leira Castiñeira destaca algunas obras de especial importancia, además de una buena colección de incunables, de finales del siglo xv. Cabría destacar un confesional de Alfonso Tostado único en Galicia, una Biblia Políglota o trabajos del filosofilósofo Duns Scoto, como la leyenda dorada de Santiago de la Vorágine.

Bibliófilos.

Los fondos de la biblioteca son también un tesoro para los bibliófilos, ya que en esta gran diversidad de ejemplares, hay volúmenes de todos los modelos con encuadernaciones en madera en pergamino de estilo holandés o elaboradas en pasta española. La mayor parte formaban parte de la colección original del monasterio pero otros se fueron incorporando de diferentes conventos de la Provincia con el paso de los años. Muchas de estas obras fueron adquiridas por los propios frailes, incluso hubo casos como el del quinto Conde de Benavente, Alonso Pimentel, que dejó para el convento una renta anual de 500 ducados con el objetivo de que con ello se adquirieran libros. En este sentido, cabe destacar las importantes aportaciones que se produjeron en el siglo XVIII, cuando algunos frailes del convento se integraron a la Universidad de Santiago en calidad de profesores, incorporando un tratado sobre sus materias docentes. Porque por el convento franciscano pasaron importantes investigadores que además contribuyeron a enriquecer los fondos bibliográficos con sus trabajos. Y, entre ellos, historiadores como fray Atanasio López, Samuel Eiján, el arabista Dario Cabanelas, o más recientemente Santiago Cepeda, Hipolito Barriguin, o el padre José García Oro, profesor durante muchos años en la USC y autor de numerosas monografías sobre la Historia de Galicia en la Edad Media y el Renacimiento, y que también investigó y públicó diversos trabajos sobre la biblioteca franciscana.

Una colección que en la actualidad continúa creciendo con nuevas aportaciones y que sus responsables quieren poner en valor y atraer a nuevos investigadores. Para ello la Institución está integrada en la Red de Bibliotecas de Galicia, de forma que sus fondos puedan ser consultados libremente por todos los investigadores.  

Además de la custodia de los libros y el fomento de la investigación, la biblioteca franciscana también desempeña un destacado papel en la vida cultural compostelana. En ella se comenzó a editar a finales del siglo XIX ‘El Eco Franciscano‘, una revista ilustrada que está entre las más importantes de la época en Compostela, y que tuvo su continuidad en la revista de estudio e investigación ‘El Liceo Franciscano‘, en la actualidad se continúa publicando con importantes trabajos sobre temas humanisticos.

Este destacado papel cultural continúa también desarrollándose en la actualidad, con una intensa actividad que se plasma en la celebración de coloquios, con la participación de destacados investigadores sobre los temas más variados, no solo teológicos, con el fin de abrir la institución a toda la sociedad. Unas sesiones cuyas conclusiones posteriormente aparecerán reflejadas en las páginas de ‘El Liceo Franciscano’ para contribuir hacia su mayor difusión entre los investigadores.

 Santiago@elcorreogallego.es

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