Francesco Patton visita Salamanca.

Desde hace unos 800 años, la Orden Franciscana custodia los santos lugares, en nombre de la Santa Madre Iglesia. Su presencia en Tierra Santa tiene un objetivo pastoral, tanto como social. Así lo confirmaba el pasado 6 de diciembre de 2017, en Salamanca el custodio de Tierra Santa, Fray Francesco Patton, que fue nombrado por el Ayuntamiento como Huésped Distinguido.

En la capital salmantina presidió varios actos, como la presentación del libro ‘Misterio de Cristo y celebración de su memoria’, de Fray Enrique Bermejo, y la bendición de la imagen del Santísimo Cristo de la Humildad, de la Hermandad Franciscana.

«En estos siglos nuestro trabajo ha sido vivir y rezar en los lugares santos y rescatar algunos, ahora mismo custodiamos 70 santuarios», subrayaba Patton. Y junto a esos santuarios, según confirma el custodio de Tierra Santa, nacieron las denominadas parroquias latinas, en Medio Oriente, «donde no solo hay tarea pastoral sino también cuidar las necesidades de las personas, entre ellas, las tareas sociales».

Los franciscanos de Tierra Santa crearon una escuela en Belén y ahora ya cuentan con 15 y más de 10.000 estudiantes. Asimismo, han apostado por la formación para generar puesto de trabajo a través del trabajo con el nácar.

De su presencia actual en los lugares santos, FrancescoPatton ha resaltado el diálogo en todas las iglesias:«Jerusalén es la madre de todas las iglesias, los cristianos ante todo se sienten cristianos, y después griegos, católicos o armenios, etc.».

En Tierra Santa, el custodio insistía en que son una minoría, del 2%, ya que la mayoría son fieles judíos o islámicos. «Para nosotros es más importante el diálogo de la vida que el teórico, y las escuelas son un medio importante para el diálogo y la convivencia».

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Trabajo con desplazados

Los franciscanos también trabajan allí con los refugiados y desplazados por los conflictos de Oriente Medio, «como custodios no estamos solo en Israel y Palestina, sino también en Siria, en lugares donde la guerra ha hecho lo que todos saben, y en Chipre y Rodas».

El obispo latino de Siria, con sede Alepo, es franciscano, y como confirmó Patton, «nuestros frailes han intentado ayudar de manera espiritual y material a todos los que han sido afectados por la guerra». Por otra parte, el custodio de Tierra Santa también reconocía ayer que los cristianos que viven en Oriente Medio y en Tierra Santa, «se sienten un poco olvidados por los que viven en otras partes del mundo». Además, puntualizó que muchas veces han dejado los países de Oriente Medio, «porque siendo una minoría es la más frágil». Patton pidió a los cristianos que viven en los países del mundo, «que tengan interés por los que viven en Tierra Santa, que recen por ellos y se informen, nos visiten». En cuanto a las persecuciones, precisó que no son directas contra los cristianos».