Durante las obras en la Catedral de Santiago en 2018, La iglesia conventual de San Francisco vendrá en apoyo del culto catedralicio.

Las obras de restauración de la Catedral de Santiago comenzarán el próximo año su fase en el interior de la basílica, con el fin de que en el Año Santo 2021 el templo esté “en perfecto estado de revista”, circunstancia que causará restricciones en el culto en la basílica y en los horarios e itinerarios de visitas.

Desde 2013, la Catedral de la capital gallega ha desarrollado un número importante de actuaciones por valor de 9,2 millones de euros de los presupuestados para su puesta a punto.

En la actualidad se está trabajando en la fachada de la Plaza del Obradoiro, una actuación que finalizará el próximo mes de febrero de 2018, por lo que se prevé que entonces puedan quitarse todos los andamios y dejar, por lo tanto, perfectamente visible el templo para aquellos que lo contemplen desde la plaza principal y dar paso a otro tipo de labores.

Durante los próximos años habrá restricciones y el culto “inevitablemente se verá reducido en aforo y horarios” desde el momento en que se inicien las obras en el interior, por lo que “será imposible mantener el culto en horario de mañana de lunes a viernes”.

De este modo, el acto litúrgico en la Catedral quedará limitado a las sesiones de tarde y los fines de semana, cuando no se estén llevando a cabo los trabajos de restauración, aunque podrá celebrarse en alguna capilla.

Los actos religiosos en los momentos en que la basílica esté cerrada se desarrollarán en la Iglesia de San Francisco, por cuestiones de capacidad del templo y de accesibilidad, ya que se encuentra a escasos metros de la Praza do Obradoiro.

En todo caso, ha asegurado que la intención es que la Misa del Peregrino en horario de tarde se mantenga.

La “información práctica” sobre estas actuaciones será accesible a los visitantes a través de una Newsletter que la Fundación Catedral pondrá en marcha desde este mismo mes bajo el nombre ‘Descubriendo la Catedral’ y que se enviará a asociaciones de peregrinos y turísticas, así como también a los medios de comunicación para que todos los visitantes tengan constancia de los cambios en horarios, accesos y recorridos que puedan existir en cada momento determinado.

En la información del primer mes se podrá acceder a un repaso de las obras ya realizadas como la de la Torre del Reloj, la fachada de la Azabachería, el Pórtico Real, las cubiertas del Pórtico de la Gloria y las dos torres de la fachada del Obradoiro, además de las que continúan en ejecución como son las del cimborrio, las de la fachada del Obradoiro, la terraza y la cripta de dicha fachada, y los zócalos de la Capilla Mayor.

En el envío de los próximos meses se avanzarán las obras de los años, 2018-2020, orientadas a reparaciones en las cubiertas de la nave principal, cubiertas del ala norte del claustro, cubiertas y fachada oriental del claustro y Torre del Tesoro, paramentos y bóvedas de la nave central y que en 2019 integrarían el baldaquino y rejas del Altar Mayor, así como las pinturas de la Capilla Mayor.

Estas intervenciones también afectarán al funcionamiento del botafumeiro, que verá interrumpido su vuelo desde el momento en que se ponga “el primer andamio” en el altar mayor.

Con estas actuaciones el objetivo es “recuperar la esplendorosa belleza” de la Catedral de cara al año 2021, por lo que es necesario “preparar y proteger” el templo de los efectos de la intemperie y del paso del tiempo, pero siempre “respetando las técnicas tradicionales”, ha remarcado Daniel Lorenzo.

De igual forma se ha manifestado el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, que ha hecho hincapié en la relevancia de estas ejecuciones en el templo que es el “icono de Galicia” por lo que estas obras suponen “un gran reto y responsabilidad” para todas las administraciones que colaboran en las mismas.