Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, visitará Ceuta el próximo 7 de septiembre.

La Fundación Premio Convivencia (FPC), adscrita a la Consejería de Presidencia y Relaciones Institucionales, prepara la entrega del XVI Premio Convivencia, con el que la Ciudad reconoce la labor social y en favor de la paz de los Franciscanos de Tierra Santa, para el 7 de septiembre en el Teatro Auditorio del Revellín. El acto será por la tarde y, a su término, empezará la segunda edición de la Muestra Gastronómica Intercultural que organiza, también, la FPC.

Jurado de la XVI edición del Premio Convivencia ( C.A.)
Jurado de la XVI edición del Premio Convivencia ( C.A.)

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, hará entrega del galardón a los franciscanos en el Teatro Auditorio del Revellín, donde se desarrollará el acto en homenaje de esta congregación, a la que el Jurado de esta edición del Premio Convivencia definió como “ejemplo de integración y convivencia en una comunidad donde, más allá de la fe de cada uno, el primer objetivo es la paz”.

Por parte de los Franciscanos de Tierra Santa recogerá el Premio Convivencia fray Franceso Patton, Custodio de Tierra Santa, quien intervendrá, junto con el presidente Vivas, en el acto.

Fray Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, recogerá el galardón con que Ceuta distingue a la congregación franciscana, a través de la Fundación Premio Convivencia, adscrita a la Consejería de Presidencia y Relaciones Institucionales.

Los franciscanos de la Custodia de la Tierra Santa verán así reconocida por Ceuta su labor social a favor de la paz y la concordia, así como de la tolerancia, la conciliación y el diálogo entre las distintas culturas, al favorecer el enriquecimiento cultural mutuo y ser puente de unión y conexión entre religiones, a lo que se dedican en Oriente Medio desde el siglo XIII, pese a guerras, persecuciones y divergencias culturales. Su compromiso con los más necesitados, sin distinción de ideologías y religión, pasa por facilitar alojamiento, levantar escuelas, promover el empleo, atender a los mayores, facilitar becas de estudio a escolares y universitarios…

Cronología del premio

El Premio Convivencia tiene periodicidad bianual y está dotado con 30.000 euros y una estatuilla de la escultora ceutí Elena Laverón. La Ciudad Autónoma de Ceuta reconoce con este galardón a personas o instituciones, de cualquier país, cuya labor haya contribuido de forma relevante y ejemplar a las relaciones humanas, fomentando los valores de justicia, fraternidad, paz, libertad, acceso a la cultura e igualdad entre los hombres.

En orden cronológico inverso, teniendo en cuenta que comenzó siendo anual en 1999 y el Pleno de la Asamblea acordó en 2012 convocarlo cada dos años, la lista de condecorados la conforman el ex presidente Adolfo Suárez, el misionero Vicente Ferrer, la asociación Mensajeros de la Paz, el escritor y filántropo Dominique Lapierre, el Pueblo de El Salvador y el Pueblo de Madrid, galardonados con el Premio Convivencia en 2003 y 2004, respectivamente; la Asociación Víctimas del Terrorismo en España, el economista y Nobel de la Paz Muhammad Yunus, el maestro Daniel Barenboim, la Fundación Miguel Gil Moreno, el científico Manuel Elkin Patarroyo, la activista surafricana Helen Lieberman, la organización no gubernamental Sonrisas de Bombay, el escritor Mario Vargas Llosa y Malala Yousafzai.

Ocho siglos en Oriente Medio

Los Franciscanos se han mantenido en la zona desde el siglo XIII hasta la actualidad. Han permanecido superando guerras, sufriendo persecuciones, solventando divergencias culturales, para ayudar a los más necesitados, sin distinción de ideologías o religión. Su presencia ha sabido anteponer la concordia a la discordia, así como crear puentes de encuentro y dialogo entre diferentes culturas y credos, actuando como portavoces de reconciliación y de paz en zonas de permanente conflicto.

Según figura en la propuesta presentada al Premio Convivencia, solo en Jerusalén, a beneficio de la población de religión cristiana, los Franciscanos alojan a 440 familias en sus respectivas viviendas, 10 que equivale a unas 2.225 personas. También se hallan en construcción más de 46 apartamentos. Este compromiso con la sociedad se complementa con otras obras sociales en Betania, Betfage, Belen y Hebrón, entre otros lugares, donde se han establecido 16 escuelas para más de 10.000 alumnos y se han creado 800 puestos de trabajo. Asimismo, existen cinco casas de hospedaje, tres residencias de la tercera edad y dos casas de acogida para niños y huérfanos, además de bolsas y becas de estudio de escolares y universitarios. Todo ello ha facilitado el encuentro entre ciudadanos de todas las confesiones: palestinos, judíos, musulmanes y cristianos.

Finalmente, cabe destacar su labor de promoción de la tolerancia, la conciliación y el dialogo entre las diversas culturas y religiones, favoreciendo la paz y el enriquecimiento cultural mutuo, siendo la Custodia de Tierra Santa un puente de unión y conexión entre religiones. Impulsan la concordia y el abrazo fraterno entre palestinos e israelíes, y apelan, desde hace milenios, a la armonía y unidad entre diferentes comunidades. Su trascendencia internacional viene determinada por la contribución y el fomento de la paz, la solidaridad, la conciliación, así como la protección del patrimonio de los lugares bíblicos.

Actividad Social de la Custodia

Los peregrinos que viajan a Tierra Santa ven a los franciscanos casi exclusivamente en los santuarios. Pero, en realidad, muchos de ellos están ocupados en numerosas actividades pastorales, sociales y asistenciales.

De hecho, la Custodia considera que no se puede construir y conservar un edificio si, al mismo tiempo, no se cuidan las actividades colaterales de carácter humanitario. De esta forma, los franciscanos en sus ocho siglos de presencia en Tierra Santa y en muchos países de Oriente Medio han dado vida a numerosas obras de carácter social y asistencial.

Entre estas está la gestión de institutos para niños, normalmente confiados a otras comunidades religiosas que colaboran con los frailes. Están las casas de reposo y centros médico-asistenciales para ancianos, como el de Belén, que es parte de un proyecto llevado a cabo por la ONG de la Custodia ATS-Pro Terra Sancta. Muy importante también para los cristianos locales es la Obra de las Casas, que tiene como principal objetivo ayudar a las familias contribuyendo a solucionar el problema fundamental de la vivienda. A través de distintos proyectos de construcción de inmuebles se da alojamiento gratuito a numerosas familias, se ayuda en el pago del alquiler de otras tantas y se restauran las viviendas que se encuentran en condiciones precarias.

En cuanto a la educación, la Custodia ofrece ayudas a través de las becas de estudio para la Universidad y distintos programas que pretenden sufragar los gastos completos del año escolar de los niños. Finalmente, los frailes han puesto en marcha distintos talleres y centros para afrontar el problema ocupacional.

Los miembros del jurado que se han reunido esta tarde en la Sala de Rotonda del Palacio de la Asamblea han sido, además de Rossell, la directora de la Fundación Pluralismo y Convivencia, Rocío López, el presidente de la Comisión Islámica de España (CIE), Riay Tatary y la directora del Instituto Holocausto del Centro Sefarad Israel, Yashica San Román. Además, forman parte Juan José Mateos, vicario general de Ceuta, y Jorge Campos en calidad de representantes del Comité Consultivo de la Fundación; la consejera de Presidencia y Relaciones Institucionales, Mabel Deu, como presidenta de la Fundación Premio Convivencia, y María Rodríguez, como secretaria.