A través de la calidad de nuestra fraternidad, se verifica la calidad de nuestra sincera búsqueda de Dios.

Tema del retiro de Confer Coruña en Sobrado el pasado sábado 13 de Mayo de 2017. para leer y trabajar en comunidad.


                                Ni el sano siente lo que siente el enfermo, ni el harto lo que siente el hambriento. El enfermo y el hambriento son los que mejor se compadecen de los enfermos y de los hambrientos. La verdad pura únicamente la comprende el corazón puro; y nadie siente tan al vivo la miseria del hermano como el corazón que asume la propia miseria. Para que tengas un corazón misericordioso por la miseria ajena, necesitas conocer primero tu propia miseria, para que leas el alma del prójimo en la tuya (Bernardo de Claraval)

Como monjes cenobitas que somos, vivimos en comunidad. Las relaciones fraternas comunitarias son tan importantes que, a través de la calidad de nuestra fraternidad, se verifica o no la calidad de nuestra sincera búsqueda de Dios. Es decir, las relaciones fraternas son garantía que avala si la búsqueda de Dios es auténtica o no; y viceversa. De tal manera tenían claro esto los primeros cistercienses, que para ellos el monasterio era una Escuela de la Caridad. Todos somos discípulos en esta escuela. Venimos a ella a aprender: a amar a Dios -en el sentido que la RB entiende la escuela del servicio divino-, a amar a los hermanos y a amarnos a nosotros mismos. Nos sentimos hombres ignorantes, heridos por el desamor, que anhelamos retornar a nuestra verdad, a la semejanza perdida.

Las relaciones fraternas son ocasión para desenmascarar nuestras heridas, pues en ellas nos sentimos vulnerables y expuestos a que las heridas se abran aún más, y, al mismo tiempo, son la gran oportunidad que se nos ofrece para iluminar nuestra realidad vulnerable y, así, poder sanarla con el ungüento de la Misericordia.

La vida comunitaria monástica no tiene ningún sentido de no ser convocada por Jesús y vivida desde Él. Hemos sido reunidos en el nombre del Señor personas distintas, de edades diversas, formación diferente, etc. No nos hemos buscado unos a otros por razón de simpatías o afinidades. Nos reúne y aglutina un único ideal: la búsqueda del rostro del Dios vivo manifestado en Jesús de Nazaret, y su misericordia. Por eso, solamente podemos aprender a amarnos, en esta escuela de la caridad, en la medida en que cada uno está unido a Cristo Jesús y esté anclado en la experiencia, personal y comunitaria, de la entrañable misericordia de Dios. Solamente si profundizamos en el conocimiento amoroso y cordial de Dios, podemos entender “la renuncia a las propias voluntades”, que es uno de los pilares sobre el que se cimienta la espiritualidad benedictina.

La abnegación cobra todo su sentido si está referida a un bien mayor: la voluntas communis, la edificación de un cuerpo, de una persona colectiva que está ensamblada por los vínculos de la humildad, de la tolerancia, de la comprensión mutua y de la misericordia. Ninguno de los miembros de una comunidad monástica es perfecto. La misericordia entrañable es el vínculo de la perfección. La misericordia es origen, camino y meta de la vocación monástica. Con la sabiduría que la caracteriza -y que vimos ya al principio- la RB lo formula de la manera siguiente: y, Él nos lleve a todos juntos a la vida eterna.

 Existe entre los hermanos una unidad y concordia tales que cada cosa parece de todos y todas ellas de cada uno. Y lo que me agrada de un modo especial es que no hay acepción de personas y para nada se atiende al linaje; sólo la necesidad engendra la diversidad, sólo la debilidad motiva las diferencias. Pues lo que hacen todos en común es distribuido a cada uno, no siguiendo los dictados de un afecto carnal o de un particular amor, sino atendiendo a la necesidad de cada cual (Elredo de Rieval)

Bernardo de Claraval consideraba la casa de Betania como paradigma de la vida cisterciense. Lázaro sería símbolo de aquellos hermanos llamados a la conversión del corazón mediante el trabajo ascético; Marta, simbolizaría a aquellos otros cuyo carisma sería desvivirse en el servicio fraterno; y, María, representaría a…


Si quieres el tema completo pídelo a fraydno@gmail.com y te lo envío en doc.

Paz y bien