Décimo aniversario de la muerte de Mons. Uxío Romero Pose.

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Monseñor Eugenio Romero Pose, quien fuera extraordinario profesor de Patrística de muchos de nosotros en el ITC, hasta ser elegido como Obispo Auxiliar en Madrid, «supo poner la vida en manos de Dios con todas las consecuencias». Así lo ha subrayado el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, en la Misa con motivo del décimo aniversario de su muerte.

En la celebración en la cripta, donde está enterrado el que fuera obispo auxiliar de Madrid, han estado presentes el arzobispo emérito, cardenal Antonio María Rouco Varela; el obispo auxiliar, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, SJ, y varios vicarios episcopales, además de numerosos presbíteros, seminaristas y personas que trataron con él y que, este lunes, han querido «apreciar su memoria y cultivar la esperanza» –en palabras del propio cardenal Osoro–.

El purpurado ha recordado que, aún «en los momentos duros», don Eugenio «creyó de verdad» y de esa forma nos mostró que «la adhesión al Señor nos hace cultivar la esperanza». «Cultivemos la esperanza. Él, en los momentos últimos de su vida, la tuvo, la cultivó y la regaló. Eso no nace de uno mismo, sino creyendo que el Señor es el Camino, la Verdad y la Vida», ha abundado.

Al término de la Eucaristía, los asistentes han rezado un pequeño responso junto al sepulcro de quien, como daba cuenta un año antes de morir, se abandonó confiado en las manos del Señor: «Gracias, Señor de mi vida y mi enfermedad, porque me has enseñado que tu gracia vale más que la vida, que la frialdad de la muerte no dejará que se apague el fuego de tu Amor».