Encuentro del Papa con el clero, religiosos, religiosas y seminaristas en Egipto.

Después de la misa celebrada este sábado por la mañana en el estadio de la aeronáutica militar, en El Cairo, junto a unas 25 mil personas, el papa Francisco se reunió hacia el medio día con los obispos egipcios y el séquito papal, junto a quienes almorzó. Un menú realizado por el chef Carmine Di Luggo, de origen italiano, quien preparó fideos al pesto y un postre con dulce de leche argentino.

Poco después, a las 15:10 el Santo Padre se dirigió al seminario de Maadi, para un  encuentro de oración con el clero, los religiosos y religiosas, y los seminaristas. Situado en un barrio residencial en el sur de El Cairo, es el centro de formación de los futuros sacerdotes de Egipto. El Papa allí saludó a los directores del seminario y después entró en el gran campo deportivo en un vehículo abierto y circuló saludando a los fieles que le esperaban.

Se rezó el Salmo 121 y se leyó el Evangelio de Mateo, y el Papa dirigió algunas palabras, en italiano.

El Pontífice recordó que “veneramos la Santa Cruz, que es signo e instrumento de nuestra salvación”. Que “quien huye de la Cruz, escapa de la resurrección”. Y que se trata, por tanto, de creer, de dar testimonio de la verdad, de sembrar y cultivar sin esperar ver la cosecha, sin nunca desanimarse, siendo luz y sal de esta sociedad.

Así les dio siete consejos, para no ceder a la tentaciones siguientes: dejarse arrastrar y no guiar; quejarse continuamente; la murmuración y de la envidia; compararse con los demás; el ‘faraonismo’, el individualismo; de caminar sin rumbo y sin meta. Sabiendo que cuanto más enraizados estemos en Cristo, más vivos y fecundos seremos.

El Santo Padre al concluir la ceremonia bendijo los hábitos de los futuros sacerdotes y se renovaron las promesas de la vida consagrada.

Egipto es el lugar del  encuentro histórico entre san Francisco y el Sultan Malik al-Kamil. Este año se recuerdan además los ochocientos años de la presencia franciscana en Tierra Santa…

Este año 1217 es el año del nacimiento de la Provincia de Ultramar, que marca el comienzo de la presencia de los Hermanos Menores en Medio Oriente. Pero el gran momento de este lugar franciscano tuvo lugar en 1219-20, con la visita de san Francisco a Egipto, en Damieta. La Orden ha instituido una Comisión Internacional para el Diálogo que ya desde hace seis meses está trabajando para elaborar un programa, para que esta celebración sea un regalo de paz para el mundo de hoy; compartir con el mundo la gran lección de Damieta: nuestra vocación al dialogo.

Te recomendamos la entrevista al Ministro General de La Orden:

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