P. Pizzaballa pidió cambiar la “ideología del enemigo por la lógica de la hermandad”

266941Belén (Tierra Santa) (AICA):

El administrador apostólico del Patriarcado de Jerusalén para los latinos, padre Pierbattista Pizzaballa OFM, pidió a la humanidad “cruzar el umbral” y trasladarse “de la ideología del enemigo a la lógica de la hermandad”. Lo dijo en la homilía de la misa de Nochebuena que celebró en la Iglesia de Santa Catalina, adjunta a la basílica de la Natividad en Tierra Santa. Ante unos dos mil fieles y peregrinos, entre los que se encontraba el presidente palestino, Mahmud Abás, el padre Pizzaballa recordó el drama de los refugiados y de las guerras y conflictos que sacuden al mundo, en particular aquellos que afectan a la región de Medio Oriente.

El administrador apostólico del Patriarcado de Jerusalén para los latinos, padre Pierbattista Pizzaballa OFM, pidió a la humanidad “cruzar el umbral” y trasladarse “de la ideología del enemigo a la lógica de la hermandad”. Lo dijo en la homilía de la misa de Nochebuena que celebró en la iglesia de Santa Catalina, adjunta a la basílica de la Natividad en Tierra Santa. Ante unos dos mil fieles y peregrinos, entre los que se encontraba el presidente palestino, Mahmud Abás, el padre Pizzaballa recordó el drama de los refugiados y de las guerras y conflictos que sacuden al mundo, en particular aquellos que afectan a la región de Medio Oriente.

“Tenemos miedo al extranjero que llama a la puerta de nuestra casa y a las fronteras de nuestros países”, dijo el arzobispo al referirse a la situación en “Siria, Irak, Egipto y Jordania”, que viven una situación en la que “la metáfora del miedo inevitablemente engendra la violenta dinámica de nuestros días”.

“También aquí en nuestra Tierra Santa, agregó el administrador apostólico del patriarcado, la sed de justicia, dignidad, verdad y amor verdadero sigue creciendo. Y sin embargo seguimos rechazándonos y negándonos unos a otros, viviendo y pensando como si sólo nosotros estuviéramos allí y no hubiera lugar para el otro”, indicó al evocar el pasaje de Lucas en el que José y María ven cerradas las puertas de la posada en la que pidieron pernoctar en Belén.

El padre Pizzaballa dijo que esta zona geográfica vive, desde hace décadas, este rechazo “no es sólo un hecho sociológico, sino un fenómeno existencial, una ‘psicología del enemigo’ que fatalmente se convierte en ideología, engendrando un estilo de vida agresivo, unas formas conflictivas ante los demás, sin esperanza para el futuro”.

“Desde las puertas de nuestras casas a las fronteras de los estados, todo está cerrado por el miedo y la desconfianza, causando exclusión y guerra. Todos nos sentimos excluidos, bloqueados, separados”, describió la situación.

Y apeló como solución al mensaje de Navidad de “regocijo y paz”, que sólo vendrán “si todos tenemos el deseo de abrir puertas, de dar en lugar de tomar, de perdonar en lugar de vengar”.

El sacerdote franciscano se preguntó finalmente si “cruzaremos el umbral”, ya que para él “no es sólo un eslogan sino una invitación a los hombres, a la sociedad, a la política y a la economía, al pobre y al fuerte de este mundo”.

“La respuesta no está escrita en las estrellas, sino en nuestras elecciones libres y responsables”, concluyó.

A la misa de Nochebuena, transmitida en directo por la televisión palestina a todo el mundo, asisten tradicionalmente los cónsules generales de las siete potencias protectoras de Tierra Santa, así como notables palestinos, peregrinos de todo el mundo y palestinos cristianos.

El momento más emblemático es el traslado de un pequeño Niño Jesús tallado en 1921 por artesanos españoles, desde la iglesia hasta la estrella de plata de catorce puntas que marca el lugar del nacimiento, en la Gruta de la Natividad.+