Carta de la Navidad 2016 del Ministro General OFM

nat2016webEl pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande;  habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló. Multiplicaste la alegría, acrecentaste el regocijo. (Is 9,1-2)

Queridos hermanos y Amigos de la Familia Franciscana,
¡el Señor les dé su paz!

¡Con sentimientos de intensa alegría, deseo hacerles llegar mis mejores deseos para la Navidad y el Año Nuevo! Estamos viviendo en un momento de la historia en el que nubes amenazadoras oscurecen todos los horizontes, trayendo consigo enormes sufrimientos e inseguridades. La crisis que nuestros hermanos y hermanas, obligados a huir de sus países de origen, están viviendo – son más de 65 millones – revela la profundidad del sufrimiento humano y la hostilidad que la gente opone a la acogida y a la compasión. Esto está ocurriendo especialmente en algunas regiones del Medio Oriente, África, América, Asia y Europa. No podemos escapar ni eludirnos de las exigencias que la humanidad y nuestra fe nos ponen. Tampoco podemos evadir nuestra responsabilidad que nos obliga a cambiar nuestro estilo o forma de vida, con la finalidad de que nuestra Madre tierra, nuestra Casa común, sea respetada y salvaguardada. La Encarnación nos invita a abrir las puertas de nuestro corazón y de nuestras fraternidades, para que podamos mostrar recursos de justicia y caridad hacia todos los seres vivos. De esta misma manera queremos recibir al Niño de Belén, la luz del mundo: Jesús.

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